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viernes, 31 de marzo de 2017

Actividad bloque 1 . Lenguaje, lengua y comunicación oral. v2.0

Nos pasamos más horas de las que nos damos cuenta realizando algo tan cotidiano como es el acto comunicativo, que no nos damos cuenta de ello. Pero además, no somos conscientes de que cuando lo estamos llevando a la práctica, detrás hay muchas horas de practicar y formarnos, y que no se ven. Y así es la labor del profesor. Por eso es tan importante que reconozcamos como maestros nuestra obligación de trabajar esta competencia de tal manera que en nuestros alumnos crezca desde dentro con la naturalidad con que fluyen las palabras.

-Objetivos de la actividad-


La actividad cuenta con dos bloques de objetivos bien diferenciados: trabajar la competencia de comunicación oral, y trabajar con dos alumnos que presentan dos situaciones concretas, por las que necesitan una ayuda especial.

Los primeros, los que queremos trabajar con los alumnos, son los que están reflejados después en la evaluación, y son:


-El tema y la justificación-


El tema que he elegido, y que puede ser muy interesante en cuanto a que puede fomentar la participación de todo el grupo-clase, y que además puede ser muy divertido responde a la pregunta general: “¿Qué hay que hacer en nuestro cole para que sea el mejor?”

Puede que este sea un tema lo suficientemente amplio como para poder plantearlo en cualquier curso de primaria, incluso cursos posteriores. Y me parece que esto es así porque podremos comprobar como las respuestas seguramente se ajustan a cada etapa del desarrollo de nuestros alumnos. Paso a detallar como preveo que sería hacer la actividad por ciclos, y la relación del contenido con las mencionadas etapas del desarrollo.

- Para los cursos más bajos (primero y segundo), las respuestas que nos darán forman parte de su pensamiento preoperacional, donde a penas ha aparecido el razonamiento mental, y el egocentrismo es el protagonista, junto con un sistema de creencias mágicas.

- Para los cursos intermedios (tercero y cuarto), obtendremos respuestas que parten desde una perspectiva que se corresponde al estadio de las operaciones concretas. Esto quiere decir, que lo más probable es que lo que los alumnos buscan de una escuela son las situaciones que ellos ya han vivido en otros entornos y que para ellos resultan agradables. Recordemos que Piaget y Gelman nos indican como la reversibilidad de las cosas es algo que permite a los niños de esta edad a entender que una cosa que han vivido se puede replicar en otros ambientes.

- Para cursos más avanzados de primaria (quinto y sexto). Aquí empezaremos a notar que las respuestas y la participación de los alumnos se acercan al pensamiento operacional, aunque aun es pronto para asegurar esta afirmación. Los supuestos casos que planteen, las respuestas que darán, o las ideas que propongan, oscilarán entre los pensamientos que se basan en la propia experiencia, como comentaba antes, y el pensamiento de situaciones hipotéticas que no han vivido aun.

-Normas de convivencia-


Las normas de convivencia son unas directrices que están pensadas para crear un buen clima de trabajo, estudio y disfrute en el aula. Esta es una actividad de clase, y que es posible que se haya dado ya antes, por su carácter distendido. No parte de unos conocimientos teóricos nuevos, si no que parten de los conocimientos previos. Por eso, no es una actividad que requiera normas de convivencia distintas a las que están en el aula desde el principio de curso. Estas están formadas por las siguientes frases, que han puesto los alumnos con ayuda del profesor:

  • Para poder ser escuchados por los demás, cuando no estoy hablando, escucho a mi compañero.
  • Pide el turno de palabra. Esta es una clase de chicos educados, y no un mercado, donde hablamos cuando queremos.
  • Si un compañero necesita una mano, yo tengo dos para ayudar.

-Desarrollo de la actividad-


Teniendo en cuenta las ideas sobre el tema y la justificación, creo que los cursos más adecuados para hacer esta actividad son quinto y sexto. Podemos llevar algunas preguntas de andamiaje, más o menos en función de la experiencia previa que tengamos de la participación de nuestro grupo. La primera pregunta, es la que rige el hilo conductor: “¿Qué hay que hacer en nuestro cole para que sea el mejor?”. Para responder a la pregunta haremos parejas, y que lo comenten entre ellos. Como apoyo a esta pregunta, para completar y concretar respuestas, podemos servirnos de estas preguntas complementarias:

- Que vean que cosas quiere cada uno que haya en un colegio.
- Que echan de menos en un colegio.
- Que harían de manera distinta en el colegio.
- Que cambiarían. 

Y les pedimos que después de hablar, cada uno anote en un post-it las ideas del otro compañero. Aunque es cierto que esta primera propuesta no respeta el objetivo de dar la libertad de expresión a cada alumno porque forzamos la comunicación entre los alumnos, asegura unos cimientos sobre los que empezar a trabajar, y crearemos así un ambiente adecuado que favorece la participación de todos los alumnos, puesto que han participado de manera cómoda en primer lugar.

Las parejas dejaremos que las hagan por afinidad, para que el alumno que le cuesta hablar se sienta con la suficiente confianza para expresar su opinión. Y de igual manera, el alumno que tiende a imponer sus ideas buscará a algún compañero al que le resulte fácil convencer o buscará a un compañero con un estatus sociométrico similar. Para evitar que suceda esta última situación, lo recomendable sería tener en cuenta el sociograma del grupo, que tendremos bien claro después de la observación directa que habremos tenido con nuestros alumnos durante los meses previos a la actividad, para hacer el emparejamiento nosotros, pero respetando la afinidad de nuestros alumnos, y controlar así con quien se pone el alumno con la tendencia a imponer sus pensamientos.

A continuación haremos la puesta en común. Para ello retiraremos las mesas que sean necesarias para crear un semi círculo con las sillas en torno a la pizarra. Una vez que hayamos preparado la disposición del mobiliario, pediremos a los alumnos que vayan saliendo y peguen en la pizarra las ideas que tienen en los post-its. Podemos pedirles además, que escriban su número de lista, por si hiciera falta quitar y volver a poner todos los papeles, y controlar que no falte ninguno.

No hace falta que lean lo que han escrito, porque seguiríamos imponiendo la participación. Lo que haremos será ejercer la labor de moderadores del diálogo. Leeremos una frase al azar, y preguntaremos que opinan al respecto, si están a favor o en contra de lo que han escrito sus compañeros. Además podremos proponer, que al acabar de hablar de cada propuesta, el autor de la misma explique por qué la ha puesto. De esta manera, podemos asegurarnos que el alumno que no acostumbra a participar, como ha visto que su sentencia cuenta con apoyo de sus compañeros (aunque no tiene por qué ser de toda la clase), se sentirá con la confianza suficiente como para participar.

Para ayudar al alumno que por el contrario, prefiere imponer su opinión y no respetar a los demás, podemos recurrir al sistema tradicional del condicionamiento operante de Skinner. Pero dándole la vuelta, y centrándonos en reforzar las conductas deseadas, en este caso, el respeto del turno de palabra, el tono de voz, el momento de hablar-escuchar de cada uno. Por eso, si nosotros decimos que una participación activa, escuchar a los demás, se hace bien, obtendrán los refuerzos positivos que tengamos implantados en el aula. Recordemos que la teoría de los refuerzos nos indica que reforzando las conductas deseadas, reemplaza las conductas no deseadas.

-La evaluación-

Optaré por el modelo de evaluación por rúbricas, empleando la rúbrica que aparece a continuación, y que elaboro previamente, ajustando los niveles y los indicadores a los objetivos que me propongo en la actividad.

La rúbrica tendrá una doble apariencia: una primera, con los niveles de cada indicador, para evaluar nosotros los profesores a los alumnos; y una segunda, con los mismos indicadores, pero adaptada, para que sean los propios alumnos quienes se evalúen.

Al recoger los resultados, tendré un momento de encuentro con cada alumno, y comentemos la rúbrica que han rellenado ellos, y comparar, si hiciera falta, cómo se ven y cómo les vemos nosotros. Si el grupo y los alumnos están desarrollando ya el razonamiento lógico, podríamos preguntarles cómo creen ellos que pueden cambiar aquello que necesitan mejorar. Si aún son pequeños para hacer que lo cuestionen (aunque poco a poco, se les puede ir haciendo que desarrollen esa metacognición) se lo podemos decir nosotros, como propuesta de mejora, nunca como deber. Es mejor acompañar en el camino del aprendizaje, que empujar.

Una vez que hemos hecho el contraste con cada alumno, y sabemos que ellos son conscientes de lo que hacen bien y de a lo que tienen que dedicar un poco más de tiempo, podremos hacer una retroalimentación en clase, con todos los alumnos, diciéndoles a cada uno un aspecto que mejorar, y uno en el que destaquen.




Después de comentar cómo ha ido cada uno, también es bueno que expresen su opinión respecto de la actividad. Así nosotros sabremos que tal lo hemos preparado, y qué aspectos han ido bien y cuáles tendremos que mejorar.


-Conclusión-


Una actividad realmente complicada, puesto que empezamos a plantear situaciones hipotéticas de como deberíamos actuar. Nos centramos en llegar a la mayoría, pero olvidándonos de las necesidades de cada uno.

Una cosa que he aprendido con la actividad, y después de haber trabajado los contenidos teóricos del bloque, es que la competencia de la comunicación oral no es solo hablar “alto y claro”, si no que también es igual de importante escuchar.

Creo que nos ha preocupado durante tanto tiempo escribir bien, que hemos olvidado el componente oral y de escucha. Tanto es así que deriva, en mi opinión, a una sociedad que no escucha, que no nos entendemos, porque no sabemos expresarnos.

-Bibliografía y webgrafía-


Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.

Labajo, I. (2015). La competencia lingüística. Surial.

Jiménez, J.R. (2010). Evaluación de la competencia comunicativa. Intervención de la inspección. Junta de Andalucía-Consejería de educación.

Crespo, M.G. (2014). Evaluar con estándares de aprendizaje: las rúbricas II. Recuperado de http://blogs.elcorreogallego.es/gigasdetiza/2014/11/06/evaluar-con-estandares-de-aprendizaje-las-rubricas-ii/ . Consultado el 22 de febrero de 2017.

Pixiesinpanoly, (2008), El condicionamiento operante de B.F.Skinner. Recuperado de http://www.monografias.com/trabajos15/condic-skinner/condic-skinner.shtml#APORTE . Consultado el 22 de febrero de 2017.

viernes, 24 de febrero de 2017

Actividad Bloque 1

Nos pasamos más horas de las que nos damos cuenta realizando algo tan cotidiano como es el acto comunicativo, que no nos damos cuenta de ello. Pero además, no somos conscientes de que cuando lo estamos llevando a la práctica, detrás hay muchas horas de practicar y formarnos, y que no se ven. Y así es la labor del profesor. Por eso es tan importante que reconozcamos como maestros nuestra obligación de trabajar esta competencia de tal manera que en nuestros alumnos crezca desde dentro con la naturalidad con que fluyen las palabras.

-Objetivos de la actividad-


La actividad cuenta con dos bloques de objetivos bien diferenciados: trabajar la competencia de comunicación oral, y trabajar con dos alumnos que presentan dos situaciones concretas, por las que necesitan una ayuda especial.

Los primeros, los que queremos trabajar con los alumnos, son los que están reflejados después en la evaluación, y son:

COMUNICACIÓN ORAL - Evaluación de los objetivos.

Escuchar al compañero.

Usar un tono de voz adecuado.

Expresarse con claridad.

Comprender el mensaje de sus compañeros.

Usar vocabulario extenso y variado.

Recurrir a otros lenguajes (gestos, señales auditivas, para una mejor explicación del mensaje.

Contar experiencias propias.

-El tema y la justificación-


El tema que he elegido, y que puede ser muy interesante en cuanto a que puede fomentar la participación de todo el grupo-clase, y que además puede ser muy divertido responde a la pregunta general: “¿Qué hay que hacer en nuestro cole para que sea el mejor?”

Puede que este sea un tema lo suficientemente amplio como para poder plantearlo en cualquier curso de primaria, incluso cursos posteriores. Y me parece que esto es así porque podremos comprobar como las respuestas seguramente se ajustan a cada etapa del desarrollo de nuestros alumnos. Paso a detallar como preveo que sería hacer la actividad por ciclos, y la relación del contenido con las mencionadas etapas del desarrollo.

- Para los cursos más bajos (primero y segundo), las respuestas que nos darán forman parte de su pensamiento preoperacional, donde a penas ha aparecido el razonamiento mental, y el egocentrismo es el protagonista, junto con un sistema de creencias mágicas.

- Para los cursos intermedios (tercero y cuarto), obtendremos respuestas que parten desde una perspectiva que se corresponde al estadio de las operaciones concretas. Esto quiere decir, que lo más probable es que lo que los alumnos buscan de una escuela son las situaciones que ellos ya han vivido en otros entornos y que para ellos resultan agradables. Recordemos que Piaget y Gelman nos indican como la reversibilidad de las cosas es algo que permite a los niños de esta edad a entender que una cosa que han vivido se puede replicar en otros ambientes.

- Para cursos más avanzados de primaria (quinto y sexto). Aquí empezaremos a notar que las respuestas y la participación de los alumnos se acercan al pensamiento operacional, aunque aun es pronto para asegurar esta afirmación. Los supuestos casos que planteen, las respuestas que darán, o las ideas que propongan, oscilarán entre los pensamientos que se basan en la propia experiencia, como comentaba antes, y el pensamiento de situaciones hipotéticas que no han vivido aun.

-Normas de convivencia-


Las normas de convivencia son unas directrices que están pensadas para crear un buen clima de trabajo, estudio y disfrute en el aula. Esta es una actividad de clase, y que es posible que se haya dado ya antes, por su carácter distendido. No parte de unos conocimientos teóricos nuevos, si no que parten de los conocimientos previos. Por eso, no es una actividad que requiera normas de convivencia distintas a las que están en el aula desde el principio de curso. Estas están formadas por las siguientes frases, que han puesto los alumnos con ayuda del profesor:

  • Para poder ser escuchados por los demás, cuando no estoy hablando, escucho a mi compañero.
  • Pide el turno de palabra. Esta es una clase de chicos educados, y no un mercado, donde hablamos cuando queremos.
  • Si un compañero necesita una mano, yo tengo dos para ayudar.

-Desarrollo de la actividad-


Teniendo en cuenta las ideas sobre el tema y la justificación, creo que los cursos más adecuados para hacer esta actividad son quinto y sexto. Podemos llevar algunas preguntas de andamiaje, más o menos en función de la experiencia previa que tengamos de la participación de nuestro grupo. La primera pregunta, es la que rige el hilo conductor: “¿Qué hay que hacer en nuestro cole para que sea el mejor?”. Para responder a la pregunta haremos parejas, y que lo comenten entre ellos. Como apoyo a esta pregunta, para completar y concretar respuestas, podemos servirnos de estas preguntas complementarias:

- Que vean que cosas quiere cada uno que haya en un colegio.
- Que echan de menos en un colegio.
- Que harían de manera distinta en el colegio.
- Que cambiarían. 

Y les pedimos que después de hablar, cada uno anote en un post-it las ideas del otro compañero. Aunque es cierto que esta primera propuesta no respeta el objetivo de dar la libertad de expresión a cada alumno porque forzamos la comunicación entre los alumnos, asegura unos cimientos sobre los que empezar a trabajar, y crearemos así un ambiente adecuado que favorece la participación de todos los alumnos, puesto que han participado de manera cómoda en primer lugar.

Las parejas dejaremos que las hagan por afinidad, para que el alumno que le cuesta hablar se sienta con la suficiente confianza para expresar su opinión. Y de igual manera, el alumno que tiende a imponer sus ideas buscará a algún compañero al que le resulte fácil convencer o buscará a un compañero con un estatus sociométrico similar. Para evitar que suceda esta última situación, lo recomendable sería tener en cuenta el sociograma del grupo, que tendremos bien claro después de la observación directa que habremos tenido con nuestros alumnos durante los meses previos a la actividad, para hacer el emparejamiento nosotros, pero respetando la afinidad de nuestros alumnos, y controlar así con quien se pone el alumno con la tendencia a imponer sus pensamientos.

A continuación haremos la puesta en común. Para ello retiraremos las mesas que sean necesarias para crear un semi círculo con las sillas en torno a la pizarra. Una vez que hayamos preparado la disposición del mobiliario, pediremos a los alumnos que vayan saliendo y peguen en la pizarra las ideas que tienen en los post-its. Podemos pedirles además, que escriban su número de lista, por si hiciera falta quitar y volver a poner todos los papeles, y controlar que no falte ninguno.

No hace falta que lean lo que han escrito, porque seguiríamos imponiendo la participación. Lo que haremos será ejercer la labor de moderadores del diálogo. Leeremos una frase al azar, y preguntaremos que opinan al respecto, si están a favor o en contra de lo que han escrito sus compañeros. Además podremos proponer, que al acabar de hablar de cada propuesta, el autor de la misma explique por qué la ha puesto. De esta manera, podemos asegurarnos que el alumno que no acostumbra a participar, como ha visto que su sentencia cuenta con apoyo de sus compañeros (aunque no tiene por qué ser de toda la clase), se sentirá con la confianza suficiente como para participar.

Para ayudar al alumno que por el contrario, prefiere imponer su opinión y no respetar a los demás, podemos recurrir al sistema tradicional del condicionamiento operante de Skinner. Pero dándole la vuelta, y centrándonos en reforzar las conductas deseadas, en este caso, el respeto del turno de palabra, el tono de voz, el momento de hablar-escuchar de cada uno. Por eso, si nosotros decimos que una participación activa, escuchar a los demás, se hace bien, obtendrán los refuerzos positivos que tengamos implantados en el aula. Recordemos que la teoría de los refuerzos nos indica que reforzando las conductas deseadas, reemplaza las conductas no deseadas.

-La evaluación-


Para evaluar esta actividad, optaré por una evaluación por observación directa, que reflejaré en una hoja de control, puesto que evidencia el proceso para adquirir la competencia de comunicación oral. De estos ítems, una vez acabada la actividad, podemos comentar con nuestros alumnos al menos un aspecto que puedan alcanzar y que no han conseguido aún. Pero también hay que tener en cuenta los aspectos positivos de lo que han hecho, así que les indicaremos un ítem que hayan conseguido. 




-Conclusión-


Una actividad realmente complicada, puesto que empezamos a plantear situaciones hipotéticas de como deberíamos actuar. Nos centramos en llegar a la mayoría, pero olvidándonos de las necesidades de cada uno.

Una cosa que he aprendido con la actividad, y después de haber trabajado los contenidos teóricos del bloque, es que la competencia de la comunicación oral no es solo hablar “alto y claro”, si no que también es igual de importante escuchar.

Creo que nos ha preocupado durante tanto tiempo escribir bien, que hemos olvidado el componente oral y de escucha. Tanto es así que deriva, en mi opinión, a una sociedad que no escucha, que no nos entendemos, porque no sabemos expresarnos.

-Bibliografía y webgrafía-


Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.

Labajo, I. (2015). La competencia lingüística. Surial.

Jiménez, J.R. (2010). Evaluación de la competencia comunicativa. Intervención de la inspección. Junta de Andalucía-Consejería de educación.

Crespo, M.G. (2014). Evaluar con estándares de aprendizaje: las rúbricas II. Recuperado de http://blogs.elcorreogallego.es/gigasdetiza/2014/11/06/evaluar-con-estandares-de-aprendizaje-las-rubricas-ii/ . Consultado el 22 de febrero de 2017.


Pixiesinpanoly, (2008), El condicionamiento operante de B.F.Skinner. Recuperado de http://www.monografias.com/trabajos15/condic-skinner/condic-skinner.shtml#APORTE . Consultado el 22 de febrero de 2017.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Actividad Bloque 1: Literatura infantil.

De verdad que no podía
Gabriela Keselman/Noemí Villamuza

- Introducción -


Escoger un libro para trabajar en el aula, no es tarea fácil. Y mucho menos lo es crear una biblioteca de aula con innumerables libros e historias. Sin embargo, aunque parezca una labor compleja, en realidad solo debemos ceñirnos a un sencillo esquema analítico. La importancia de este proceso reside en que si nuestra labor de selección es la adecuada, y con ambiente propicio en el aula, crearemos los cimientos que el amor por la literatura necesita para crecer en el interior de nuestros alumnos.


El libro que analizaré no es el que en un principio tenía pensado, al igual que muchas historias cambian cuando llegamos al desarrollo. Mi primera opción apareció cuando en una tarde me acerqué a la biblioteca más cercana, y entré en la sección juvenil. Lo primero que hice fue volver a las novelas que recordaba haber leído de pequeño, pero que ahora quedaban lejos, y fuera de lo que en ese momento buscaba. Libro a libro, minuto tras minuto, me topé con un libro que me llamó fuertemente la atención, tanto por su manejabilidad como por lo llamativa que resultaba su portada. El libro en cuestión se titula "La visita" de Margarita Del Mazo, y en el se trata el tema de los miedos nocturnos. Presentado el libro a la profesora, me propuso leer más libros relacionados, para comparar como los autores enfocan, desde distintas perspectivas, un mismo tema. Creo que esta oportunidad es muy valiosa, y la recomiendo para todos, el hecho de buscar cuentos que aborden los mismos temas, para contrastar percepciones de una misma realidad psicológica, como es este caso.


Leídos todos, me llamaron la atención dos obras en particular: "¡A mi no me comas!" de Margarita Del Mazo también, y "De verdad que no podía" de Gabriela Keselman. Los contenidos técnicos, sin entrar en profundidad, me parecieron muy similares, por lo que me decidí por la segunda obra basándome en un criterio que considero más interesante por la función lingüística.

- Autora e ilustradora -


Dice el refrán que hay conocer al autor para comprender su obra. Yo añado que cada obra encierra una pequeña gota de esencia de su autor. Por eso antes de adentrarnos en la obra, vamos a conocer de cerca a sus creadoras: la escritora Gabriela Keselman y la ilustradora Noemí Villamuza.


Gabriela Keselman
Gabriela Keselman nació en Buenos Aires, Argentina, y siendo adolescente se trasladó a Madrid, lo que hizo que adoptara la nacionalidad española. Eso la permite desarrollar su actividad profesional entre ambos países.


Fue docente y coordinadora de talleres de creatividad para niños, al igual que redactora en varias revistas especializadas. Algunos de los premios que la avalan son el Premio Nacional de Cataluña al mejor libro ilustrado con "El Regalo" (La Galera, 1996) junto con el ilustrador Pep Montserrat; y el Premio Destino Apel.les Mestres de literatura infantil por "¡Te lo he dicho 100 veces!" (Destino, 2006) junto a la ilustradora italiana Claudia Ranucci.



Noemí Villamuza
Noemí Villamuza nació en Palencia, y estudió Bellas Artes en la especialidad de Diseño Gráfico por la Universidad de Salamanca.


Comenzó su labor profesional como ilustradora de libros educativos, para después atreverse con la especialización en la ilustración de libros infantiles. Algunos de sus reconocimientos son el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 1999, por el libro infantil ilustrado "Óscar y el león de Correos", de Vicente Muñoz (Anaya, 1998); y por haber quedado finalista en el Premio Nacional de Ilustración de 2002, por su participación en el libro que aquí analizamos.


- Breve resumen -



Este relato nos presenta a Marc, un niño que por la noche no puede dormir. Y va experimentando varios miedos, y su madre inventa soluciones para que se pueda dormir. Primero tenía miedo a que entrara un mosquito en su habitación, y su madre le hace un traje especial antimosquitos. Después tenía miedo a caerse de la cama, y su madre le da una cuerda. Pero Marc tiene miedo de que la Luna se derrita, y el mundo se quede a oscuras. Casi desesperado, le dice a su madre que tiene miedo  de todo. Su madre se esfuerza y hace de todo. Pero como Marc sigue teniendo miedo, ella decide quedarse con él en la cama. Y justo en ese momento, cuando la madre le pregunta qué puede hacer... Marc le contesta que luego se lo dice, porque se está durmiendo.

- Análisis de la obra -


Ficha bibliográfica.

Título: "De verdad que no podía"
Autora: Gabriela Keselman
Ilustradora: Noemí Villamuza
Editorial: KóKINOS
Fecha 1ª edición: 2001
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 6 años.

- Formato -


Manejabilidad.
El libro es muy fácil y sencillo de uso para los niños. Las quince hojas de grandes dimensiones, unos 27 centímetros de ancho, casi lo mismo que un folio, y unos 24 de alto, hacen que sea muy accesible para los chicos. Recordemos por el manual de "Psicología del Desarrollo. El Ciclo Vital." (2006, p.308) del Dr. John Santrock que en esta edad, la psicomotricidad fina está más avanzada, porque se ha desarrollado la mielinización (aumento de las estructuras) del sistema nervioso central, lo que permite a un niño llevar a cabo acciones que requieren concentración mecánica fina, como abrocharse los cordones, abrochar un botón, o en el caso que nos trae, pasar páginas de papel. Además se trata de un libro que utiliza unas páginas de papel de espesor superior al normal (gramaje mayor que en el papel normal) y con brillo, no mate, lo que podemos traducirlo como una mayor durabilidad del material.

Atractivo de la portada.
La portada puede no resultar del todo atractiva, o sí. Dependerá mucho del niño en concreto. Aunque aparece Marc, el niño de la historia, resulta no ser un estereotipo de niño, puesto que es un niño con rasgos de color. Dependerá entonces, de si el niño ha superado la fase egocéntrica (confundir la realidad personal con la de los demás, y poder generalizar una realidad) que justamente coincide con este periodo del desarrollo del niño (Santrock, 2006, p.244).



Ilustraciones.
Las ilustraciones van estrechamente vinculadas al texto, y abandonan cualquier imagen típica que podríamos imaginar, porque buscan ser sencillas, pero a la vez transmiten un nivel de detalle que se podría haber omitido, y que enriquecen y refuerzan la acción. De esta manera se hace mucho más sencilla la comprensión del texto. Son imágenes a color que tienden a abarcar una hoja siempre, y parte de la otra, que aparecen junto al texto.


Tipografía.
Un aspecto de edición muy cuidado en esta obra, puesto que emplea un tipo de letra muy sencillo de usar, y recomendado por los editores y diseñadores gráficos, como es una familia de caracteres con serif (letras con serifa o también conocidas con remates o adornos). Recordemos que en papel, estas tipografías son más útiles, frente a las sans serif, que hacen más ligera la lectura en pantallas. El tamaño empleado es de entre 16 y 18 puntos, lo que se adecua al campo visual del niño. Además, para hacer más clarito, y ayudar en la lectura, se ha cuidado de no poner las letras sobre dibujos o fondos de colores, y si esto sucede, escoge colores de letras que se adapten al color que tienen detrás.

 - Contenidos -


Temas.
El tema principal son los miedos y temores nocturnos. Por esto podemos decir que es un libro adecuado a esta edad, puesto que a nivel cognitivo, nos encontramos que los niños están en una etapa de pensamiento intuitivo, donde experimentan terrores personales, como pueden ser los que se desarrollan por las noches, que juntados a la gran imaginativa, desarrollan ideas fantasiosas de grandes dimensiones.


Hablamos de cómo en el estadio de operaciones concretas (Santrock, 2006, p 317), que el niño está estrenando, supone empezar a relacionar hechos que tienen lugar en su imaginación, con asociaciones de la realidad (de ahí que sean operaciones, es decir, relaciones entre acciones). Esto quiere decir, que el niño puede tener miedo a caerse de la cama, porque ya ha tomado conciencia de que existe una diferencia física de alturas entre la cama y el suelo.


Pero también las operaciones concretas resultan ser reversibles. Esto quiere decir que para el niño, al igual que es capaz de imaginar una cuestión de conservación de materia en la que parte de una visión imaginaria para ver una solución real, es posible que aquello que tiene lugar en su imaginación, puede llegar a suceder de verdad.


Como temas secundarios encontramos el ambiente familiar, puesto que la familia nos transmite confianza, y elimina nuestros miedos. Y también aparece constantemente la creatividad, presentada por la madre de Marc, que recurre a ella para hacer desaparecer los miedos de Marc.

Estructura.
Estamos ante una obra con una estructura lineal (planteamiento, nudo y desenlace), lo que demuestra que es un texto adecuado para la edad de seis años, puesto que ya son capaces de abordar obras con argumentos completos de este tipo, que incluye algo de suspense sencillo. Además no aparecen acciones secundarias difíciles que podrían liar la comprensión de la historia. Simplemente cuenta lo que siente Marc, y su problema.

Personajes.
Protagonista.
El protagonista de esta historia, y con el que se identificarán, es Marc. Se identificarán con él porque ven a un niño de su misma edad, y con sus mismos problemas: durante el desarrollo cognitivo, aparecen los temores nocturnos. Lo que conocemos de él, su actitud, o mejor dicho, los hechos que lo definen son que es un chico que a la hora de dormir no puede, porque tiene distintos miedos, a los que no sabe dar una solución, por lo que necesita la intervención de un adulto, en este caso, su madre.


Podemos recordar que en el paso de los estadios del desarrollo cognitivo, de la fase preoperacional sigue apareciendo esa necesidad de mantener el vínculo con los adultos familiares o conocidos. Pero también toma connotaciones del estadio de operaciones concretas, anteriormente descritas, por lo que nos demuestra que la obra es adecuada a la edad, porque es justo en ese momento, justo cuando abandona el estadio preoperacional y empieza el de las operaciones concretas, descartando que pueda ser una obra para chicos más mayores, ya que aún conserva cosas del estadio anterior, y tampoco es un libro para niños más pequeños, porque ya tienen adquiridas capacidades del estadio nuevo.


Como personaje secundario tenemos a la madre. Es con seguridad a la persona que un niño mejor conoce, y con la que mejor se puede sentir, como niño que se siente identificado con Marc.

Valores y contravalores.
Nuestro protagonista no presenta ningún valor, sino que es su madre la que presenta los valores. En ella vemos la creatividad, la paciencia y el amor.
Marc, por el contrario, representa claramente el contravalor de la inseguridad, por el miedo nocturno.


He de decir que es complicado que un chico en clase vaya a identificar los valores que representa su madre. Porque para un niño de seis años es difícil pensar que si tiene paciencia, y se para a reflexionar y buscar una solución, solucionará el problema. No. El niño solo es capaz de identificarse con su igual, y lo que este representa.

Lenguaje.
El lenguaje que emplea la autora es adecuado a la edad, y que no presenta dificultades a nivel de vocabulario. Utiliza frases simples, de extensión media, que  suele estructurar mediante el uso de comas (,), y que sin ser subordinadas, en ocasiones el niño podría perder de vista el sujeto de la acción. Emplea mucho los díalogos entre la madre y el hijo, y sobre todo repite las estructuras de dichos diálogos: empieza con Marc llamando a su madre, y la dice "... tengo miedo de...", a lo que la madre responde con la solución, y la autora termina cada intervención de la madre con "Y se marchó".


El estilo es completamente desenfadado, ni de humor, ni serio. Algo intermedio, y sobre todo, muy relajado. Esto se consigue gracias a la labor de la madre, que transmite mediante las palabras, mucha paz y tranquilidad.


Aunque carezca de una función lingüística muy elaborada, cuida muchos los detalles de explicar bien cada palabra. Y en cuanto a muestras de figuras literarias encontramos poquitas, pero muy interesantes. Al principio encontramos unas frases que bien podrían hacer la labor de un poema:
"Marc quería dormir.
De verdad que quería.
Pero no podía dormir.
De verdad que no podía."
A partir de ahí pocas figuras más. Una hipérbole como es decir que si la Luna se derrite, el mundo se queda a oscuras.


El libro puede aportar esa visión de calma y de tranquilidad, por eso están poco desarrollados los contenidos poéticos o el vocabulario, para que transmita mayor lentitud a la acción, y de esta manera, relajar al niño.

Conclusión.
Un libro e historia muy interesantes a la hora de querer hacer frente al tema de los miedos nocturnos. Quizá sea un libro que, por su tamaño, no sea adecuado para leer en el aula, porque es un cuento demasiado corto para leer por ejemplo a lo largo de un trimestre, aunque si podría ser una historia interesante de tener en nuestra propia biblioteca de clase. Aunque cuidado con lo que los colegios faciliten del presupuesto a adquirir un libro como este para la biblioteca o el nivel adquisitivo de las familias, si quisieran tenerlo en sus bibliotecas personales, porque se trata de un libro que ronda los 12,50€, lo que no lo hace accesible a todo el mundo.  Recomendaría este libro a niños que pudieran tener pequeños episodios de terrores nocturnos, para trabajar el tema en familia.

- Bibliografía y webgrafía -


Santrock, J.W. (2006). Psicología del desarrollo. El Ciclo Vital. Décima Edición. España: Mc Graw Hill.

Elizabeth, "Recomendaciones, uso de tipografía" monografias.com Recuperado de http://www.monografias.com/trabajos96/recomendaciones-uso-tipografia/recomendaciones-uso-tipografia.shtml. Consultado el 29/09/2016.

Keselman, G, Conóceme. Recuperado de http://www.gabrielakeselman.com. Consultado el 28/09/2016.

Wikipedia. Gracia (tipografía). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Gracia_(tipograf%C3%ADa). Consultado el 29/2016.

Wikipedia. Mielina. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Mielina. Consultado el 29/09/2016.

Wikipedia. Noemí Villamuza. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Noem%C3%AD_Villamuza. Consultado el 28/09/2016.